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Covid, Cultura y los Códices
Una Entrevista con el Mara'akame José 'Katira' Ramírez
By Tracy L. Barnett Posted in Cambio social, Espiritualidad, Mexico, Pueblos Indígenas, Wixárika on 4 septiembre, 2020 One Comment
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SEÑALES DE LOS TIEMPOS: El mara’akame con cubrebocas, revisa sus mensajes antes de hacer una bendición al agua en el Parque Agua Azul, Guadalajara, en agosto del 2020 (T. Barnett)

Estos son tiempos difíciles en México con la pandemia aún en aumento y las familias realmente están luchando por sobrevivir. Y las familias indígenas se encuentran entre las más afectadas. Afortunadamente, ha habido pocos casos de Covid-19 en los territorios Wixárika hasta el momento, pero no hay dinero. No hay mercado para la hermosa artesanía que generalmente les ayuda a pagar las cuentas.

Las clases comienzan hoy – en línea, debido a la pandemia – y no hay dinero para pagar las facturas de Internet. Recientemente me senté con Don José “Katira” Ramírez, un mara’akame y querido amigo y colaborador durante muchos años, para escuchar su perspectiva sobre la pandemia. Don José está tratando de recaudar dinero para pagar una señal de Internet para la escuela de su pueblo. Si desea ayudar, comuníquese conmigo al correo electrónico al final de esta historia.

Tracy: Vamos a empezar desde el principio: en las primeras semanas de la pandemia, ¿dónde estaba usted cuando se enteró del coronavirus, y qué pensaba de todo esto?

Juan José: Muy buenas tardes, mi nombre es Juan José Ramírez García. Soy de la comunidad de Tatekie, que en nuestra lengua materna quiere decir, Casa de Nuestra Madre, que es en el norte de Jalisco, la comunidad wixárika. Soy líder espiritual de la comunidad que siempre me ha otorgado muchos cargos, por lo que suelo estar ocupado con ello.

Que cuándo me enteré sobre la enfermedad coronavirus. Pues mira, hicimos peregrinación en este año a Wirikuta, en el mes de febrero. Después de regresar a casa en marzo, nos dimos cuenta que ya estaba empezando este tipo de enfermedad, pero nadie le prestó atención porque no se lo creían tampoco, pensaban que era cuento. Y así nos fuimos, porque nos citaron en encuentros allá por Quintana Roo y fuimos viajando. Nos dimos cuenta y nos cayó la noticia, que era muy grave, y pues yo no creía, pero mis hijos ya se enteraron, pues ya los amigos, todos los que encuentro lo saben. Hicimos una ceremonia de Encuentro del Maíz porque protegemos ese alimento sagrado, porque es nuestro alimento, es nuestra madre. Pero pues ya todo se ha cancelado. Todos los vuelos que iban a cerrar. Pues ni modo, estarnos allá nosotros, ¿para qué arriesgarse la vida? y mejor venimos corriendo y estar acá en nuestra comunidad.

Pero en un principio no creíamos que estaba pasando esta enfermedad, pues uno, mientras no lo vea por la noticia, pues es muy diferente. Entonces pues ya nos enteramos que sí, que allá había más, más, más gente, muertos de otros países. Híjole, pues ya nos enteramos. Pues mejor ya cuando se le programó cuarentena, teníamos que cumplir, y hoy día pues aquí estamos. Esto es el que yo creo que fue cierto.

Pues ahora yo lo pensé de esta manera: en un principio pasó así, luego del surgimiento del Abuelo Fuego, del surgimiento de El Sol y la Luna, cuando todo floreció, la vida se multiplicó y con ello también se aventó la chispa empezó la enfermedad: el sarampión, la viruela, la tosferina que en el inicio de aquel tiempo como aviento la chispa, entonces allí empezó todo tipo de enfermedades. Y como mi papá siempre me platicaba, en su tiempo llegó la influenza, y mató muchísimos. Yo creo que, pues ahora vuelve otra vez esta enfermedad, y así, creo que esto viene siendo la misma. Entonces, lo que yo pensé: Bueno, le estamos haciendo nosotros mal en la Tierra, estamos destruyendo, y lo hacemos sin respeto. Yo creo que tenemos que confiar en nosotros mismos… y bueno, aquí estamos.

El Mara’akame José Ramirez, izquierda, en la histórica peregrinación masiva en defensa del sitio sagrado de Wirikuta en febrero del 2012. (T. Barnett)

Tracy: Sí, ¿verdad? Aquí estamos.Pues ahora, cuatro meses después, hemos tenido bastante tiempo de convivir con este coronavirus y bastante tiempo para reflexionar. Me gustaría preguntarle a usted desde su perspectiva, como Wixárika, como Mara’akame, cómo abuelo: ¿Por qué está pasando esto?

Juan José: Es qué lo que está pasando esto, es porque la Tierra mismo se está defendiendo. La Tierra mismo se está limpiando. Pero eso sí, su veneno es muy venenoso, ahorita que se le llama coronavirus, porque de verdad sí.

Entonces ahora se requiere, porque nosotros, así como defensores de la naturaleza, como guardianes de todo el planeta, de siempre, que nos activemos. No sé si es que la gente está mal, y que nadie te apoya. No hay activismo — a ver si hay algunos que sí forman un grupo, que sí quieren apoyar a la naturaleza, a defender, y todo eso. Por ejemplo, Como durante la lucha para defender al sitio sagrado de Wirikuta, en San Luis Potosí: surgió el lema, Wirikuta no se vende, se ama, se defiende. A eso refiere: hay algún grupo que sí, quiere apoyar. En cambio, otros son gente que dicen: “No, no va a haber cambio.”

Marcha nacional en defensa de Wirikuta, Ciudad de México, octubre del 2011 (T.Barnett)

Entonces ahorita podemos estar al tanto, que de verdad esto no es un chiste, no es algo que se pueda controlar fácilmente. Entonces ahora se requiere saber por ejemplo quiénes realmente son los tiemperos… ¿Quién acepta y entiende realmente ese conocimiento, esa esencia?

Entonces aquí se necesita entender esa palabra porque refiere a “lo universal”, se trata de reconocer a los que saben comunicarse con las fuerzas del Planeta.

Tracy: Platíqueme de su sueño, de lo que me estaba mencionando antes.

Juan José: Bueno, ahorita estamos en un tiempo muy delicado en el planeta Tierra — y muchos hablan a nuestro Creador, a las deidades, y anoche me llegó en un sueño. La gente se reunía y estaban hablando del mundo. Hablando de cómo se entendía en aquella época, de su códice. Códice quiere decir la descripción de las deidades, cómo eran; Tata Sol como era, y como en un momento dado convierte en humano. Una rueda de cómo era Tata Sol, y la luna, y todo eso. Entonces ahora se requiere recordar todo como en ese diseño del códice ancestral. Eso nunca se puede olvidar.

Típico cuadro de estambre Wixárika representando al Tata Sol y las Esencias de la Vida (T. Barnett)

Por eso tal cual, cada uno va trabajando, cada uno de los artesanos, cada uno de los carpinteros, tienen un diseño especial, que son objetos ancestrales. Entonces ahora, de nuevo, eso es lo que se requiere, se necesita su diseño, dejarlo en su cerro sagrado, activarlos; cada pirámide también, los mayas, los mexicas — yo me recuerdo diseños bien bonitos que adoraban en este tiempo… el jaguar, el lobo, el venado, el águila, todas las águilas … entonces eso se requiere para que se renueve. Y renovar “el libro”, eso es lo que requiere nuestro mundo. Realmente no podemos olvidar la palabra, el rezo, la palabra sagrada. Eso es lo que nos dice nuestro Creador en mi sueño.

Entonces dejo esta tarea a los niños, a aprender esta mitología, porque esta no es la primera vez que ha pasado esto aquí. Si no lo hacemos al escuchar este aviso, esta enfermedad que ahorita nos tiene a todos encerrados, si no hacemos caso, entonces vendrán otras enfermedades peores, o vendrán huracanes o la tierra se va a quemar, volcanes, no sabemos. En un tiempo surgieron muchas enfermedades. El sarampión en que sale un granito con una infección, con mucha agua adentro. Y hay otro más grande todavía que sarampión, así me platicaba mi mamá y mi papá, que mi abuelito trabajó curando en aquel tiempo.

Entonces este se requiere que cada uno muestre su códice. Por ejemplo, aquí para las comunidades wixa, es una serpiente y el águila, el lobo, y jaguares, leones…. El venado es el que convoca, que deriva a los cuatro puntos cardinales y a los cuatro vientos.

Cuadro de estambre Wixárika representando a un mara’akame comulgando con las deidades. (T. Barnett)

Entonces eso se requiere para saber quién suma. A ver quién tiene más, todavía valorando a las culturas. Por ejemplo, los mexicanos somos bastantes. No creas que somos siete. Podemos decir que somos 60 lenguas. Algunas ya se han perdido; otros todavía viven buscando su camino. Alguno ya se lo olvidaron, por la llegada de la carretera internacional, ya no, yo me pongo mi pantalón, ya, olvido mi lengua materna, ¿no? Todo eso se ha perdido. Entonces, ahora lo que se requiere, es regresar, regresar trayendo su vestuario, traer su cántico sagrado, su códice y su poder, porque ese es el objetivo del objeto. Cada objeto que tiene cada etnia. Por ejemplo, en México tenemos nuestra bandera, que el águila, y tiene los tres colores. Y por ejemplo Canadá tiene otro códice: su bandera, esa hoja de un árbol que es bien precioso. Cada país, cada nación, tiene su códice, entonces eso le llaman códice, que es un diseño para mostrar el poder.

Mucho antes que, en México, mexicas ofrendaban a los mismos humanos, sacrificaban… híjoles pues, y ahora nuevamente no hemos hecho esto, nos hemos espantado todo esto, pero por ciertas razones ellos hacían sus rituales y ahora en su lugar se han venido ofrendando becerros, venados, borregos, esos y otros animales.

Cuadro de estambre Wixárika representando la vela de la vida, el sagrado peyote, la jícara o cuenco votivo y otros símbolos sagrados. (T. Barnett)

Pero cierta razón no alcanza con rezo porque incluso Cristo también cerró las puertas con sangre del cordero, selló la puerta, la entrada, para que no le lleguen todo tipo de maldad. Entonces eso es lo que se requiere en este planeta. Entonces yo creo que tenemos que valorar y juntarnos como hermanos, todos hermanados. Yo creo que este tiempo toca mucho trabajo, toca este tipo de trabajo.

Este es nuestra tarea que queda: manifestarnos los diferentes países, con diferentes hermanos. Yo creo que esa es nuestra tarea de que hoy día de mañana hay que echarle ganas.

La Marcha Nacional por Wirikuta, Oct. 2012, un Ojo de Dios, representando los cinco puntos cardinales sagrados y las cinco direcciones en la cosmología Wixárika. (T. Barnett)

Tracy: ¿Entonces usted cree que la tierra está pidiendo sangre?

Juan José: Pues claro que sí, pero no de los humanos. De los animales, porque se requiere alimentar y así crecernos juntos.

Y pues en un tiempo hicieron la Primera Guerra Mundial, luego la Segunda Guerra Mundial y eso fue muy duro…. Yo creo que eso nos falta reconsiderar, que vamos a hacer con la guerra, entre Estados Unidos y China, todo eso. Yo creo que no es momento de programar una guerra. Creo que tenemos que conciliarnos, ver más allá, más hacia el futuro de nuestros hijos, nuestros nietos, porque ellos quieren vivir también. Entonces esto yo le diría al planeta entero para que se entere, para que realmente trabajemos, trabajemos en la mente, y trabajemos con toda el alma. Quitando la máscara que no nos sirve, así tenemos que limpiar nuestro planeta y al mismo tiempo tener un cambio y empezar una nueva era.

Tracy: Muy de acuerdo, y ojalá que así sea. Ahora, regresando a casa… ¿Cómo ha afectado este virus a su familia y a la comunidad?

Juan José: No, no ha habido casos por allá hasta ahora, pero sí ha afectado la economía mucho. Sí, eso sí. Eso sí, porque estamos encerrados allá. Estamos allá las comunidades, unos sin trabajo, otros sin sacar su arte, y todo eso. Pues carecen mucho de las comunidades. Algunos ya acabaron su maicito, el que siembra poco. Los que siembran más, pues tienen todavía. Allí mismo compartimos uno a otro, hacer intercambios, porque uno tiene gallina, otro tiene semillas, y yo tengo frijol. Bueno, pues compartimos intercambiando. Entonces, ¿qué se requiere? ¿Qué piensa nuestro gobierno? A los tres niveles del Gobierno, ¿qué piensan acerca de nosotros? Eso es lo que yo estoy viendo a mi manera.

Bernardo Ramírez, nieto de Don José, intenta conectarse a la fugaz señal de internet mientras su madre, Carmela, observa. (Foto de Alma Xochitl Ramírez)

Y todos los alumnos ya perdieron este año, no van a llegar ni a la a mitad de su clase y por falta de internet y la economía, y es una necesidad básica para los estudiantes y por lo tanto en las comunidades. La primaria, la secundaria y la universidad. Entonces me gustaría que vayamos analizando qué vamos a hacer, cómo lo podemos sacar adelante. Así compete de los gobiernos ver el bien de cada comunidad, proporcionar del bien de las comunidades indígenas. Entonces estamos viendo aquí por la necesidad del pueblo wixárika, y pues aparte somos pobres y no contamos con recursos, no tenemos ni compañía y que no tenemos ningún patrocinador. Pues si con este batallamos mucho, quizá que faltan todavía. Ahorita estamos hablando del mes de junio, julio, agosto, septiembre, hasta octubre. El primero o el 10 de octubre esperemos que va a haber maicito. Ojalá que siga lloviendo, para que se da la cosecha. Es una esperanza, porque por eso estamos orando. Estamos haciendo mucho trabajo y les estamos pidiendo ayuda, y tanto también estamos pidiendo a Dios que llueva, para que puedan salir adelante nuestros hijos.

Don José regando la milpa antes de las lluvias en su comunidad La Laguna, San Andrés Cohamiata, Jalisco en February del 2018 (T. Barnett)

Al mismo tiempo estamos trabajando también por todo tipo de enfermedades, por el Norte, por el Sur, por el Poniente, del Este y del Centro, con el Abuelo Fuego. Entonces así estamos trabajando ahorita, y esperemos que colaboren para apoyarnos, para apoyar a las comunidades indígenas wixárika, y pedimos que gente de diferentes países que quieran apoyar. Yo creo que eso estaría bien. ¿De qué sirve de ser tan rico? Se muere luego uno, y no se lleva ni un cinco, pues mejor compartir uno a otro, unos que necesitan alimento, necesitan comer, y otros desperdiciando comida, pues como que no. Entonces ahí le pedimos su colaboración para que nos sigan apoyando. Y ustedes, ¿qué piensan?

Tracy: Sí, yo creo que sí, obviamente, es un tiempo muy, muy difícil en que nos toca cada uno de nosotros a ver qué podemos dar. Especialmente nosotros que tenemos vidas de privilegio, en que tenemos todo lo necesario y más, a ver qué podemos hacer para apoyar. ¿Y qué necesita la comunidad ahora y cómo puede apoyar la gente desde afuera?

Juan José: Pues el pueblo lo que necesita, el que no produce, necesita comida, porque nosotros no somos capaces para producir hortalizas ni fruta para todos. Poca fruta va a haber, poca verdura. Entonces algunos salen a trabajar a Zacatecas, a Fresnillo, pero por cuestiones del virus, pues no salen. Allá en estos tiempos siempre hay trabajos cosechando chiles, frijoles, calabaza, cebollas, allá van a trabajar. Como ahorita no salen a trabajar, pues no sé qué le va a pasar, pues necesitamos apoyo. Ya van tres meses de no salir, pues se nos complica. Surgió mucho gasto también para la ropa de los niños, jabones, etcétera. También requerimos recursos económicos para llevar a cabo nuestras ceremonias de limpieza y sanación. Hay gastos que surgen de todo esto, y es mucho. Pero ahora quedamos muy cortos, porque no hay trabajo.

Tracy: Sí, es muy cierto. Es un tiempo muy difícil. Y este, por una parte, me gustaría preguntar si has visto que, a pesar de toda la dificultad, si hay un lado bueno en todo esto.

Juan José: Claro, claro, si nosotros mejoramos y todos hombres de conocimiento, científicos, si nos unimos, que realmente se requiere una solución, todo va a haber mejor todo, vamos a sanar a la Tierra, al Universo, todo lo vamos, para quedarnos sanos, tiene que haber un cambio. Eso es lo que yo he recibido como mensaje. Pero si no hacemos caso y si no cumplimos, si no tenemos un solo rostro, no solo un corazón, pues nunca va a haber un cambio.

Entonces, pensar en un solo corazón, un solo planeta, eso va a traer cambio. Esa es una de las visiones que tuve yo anoche.

Tracy: Una pregunta más, a nivel planetario. ¿Qué deberíamos estar haciendo ahora? ¿Qué enseñanzas deberíamos sacar de este coronavirus y qué debemos hacer con ellas?

Juan José: Pues yo creo que tenemos que mandar los mensajes ya que no podemos estar todos juntos. Hacer conferencias, a través de Internet, a través de correo electrónico, mandarles audio también. Y que todos estén presentes para ver cómo podemos caminar, por dónde podemos ir, cómo debemos analizar cada uno, porque cada cabeza somos un templo y así mejor irnos viendo. Y cómo podemos fortalecernos, que realmente esto no es un chiste, ese ser que realmente afecta, ya muchos han perdido familia, y se ha perdido mucha gente, ¿no? Entonces este dolor creo que sí tenemos que ir analizando, porque te digo que el próximo dolor viene más fuerte.

Entonces yo creo que antes que pase eso yo creo que tenemos que hacer un esfuerzo coordinado, todos a lo mismo, en sintonía — como acababan de hablar ayer nuestros parientes de los de los incas por allá del Perú, y también de Canadá, pues cada país, cada ser, cada etnia, tiene su derecho, cada etnia adora a su tierra, adora sus montañas, adora su agua, porque esa agua es la vida. Entonces, todos trabajemos para no contaminarla. Y que también los empresarios comprendan, que ahora sí, que echen su mano, que apoyen, porque esto ya no nos deja trabajar y ya no hay por dónde salir. Entonces pues que vayan viendo con qué pueden apoyar a nuestros gobernantes. ¿Cómo podemos recibir ese apoyo entonces?

Eso es lo que yo estoy a favor para nuestra gente, para todo el planeta.

Tracy: ¿Entonces están viendo la necesidad de quedarse más en la comunidad para no estar aquí arriesgando la vida, y por eso necesitan la solidaridad?

Juan José: Si, solidaridad, eso se da, porque no podemos vivir así, porque todos somos humanos, siempre unos a otros debemos ayudarnos.

La Familia Ramírez afuera de su centro ceremonial familiar en su casa en La Laguna, San Andrés Cohamiata, Jalisco en febrero del 2018. (T. Barnett)

Tracy: Bueno, ¿algunas palabras finales que quieres compartirnos para cerrar?

Juan José: Pues claro. Pues ahora el mundo requiere una limpieza y la conciliación humana, y la conciliación también de lo universal. Que nos perdone la Gran Madre, el Gran Padre, la Tierra Universal… si te destruimos, por favor perdónanos. Debemos darnos la mano unos a otros. Eso creo que es la tarea que nos queda.

¿Cuál es nuestro objetivo? En todos los países los gobernantes deben ir entendiendo que hay que cuidar a la naturaleza. Porque el petróleo, la minería, las máquinas en el campo… es lo que afecta, porque sale todo el humo, y por ahí salen muchas enfermedades. Y si nos damos cuenta de que en un momento dado hay huracán, hay temblor de la tierra, incendios, y a veces fuertes terremotos, y que por allí viene toda esta contaminación que hoy provoca este tipo de enfermedades, entonces yo creo que eso es una concertación para entender que realmente somos todos hijos del planeta.

Eso es lo que yo diría para que en todo el mundo trabajemos realmente con corazón y con fe.

Un Wixárika solitario contempla las montañas y el desierto del Wirikuta desde la montaña sagrada el Cerro del Quemado. (T. Barnett, 2012)

Para apoyar los esfuerzos de Don José de instalar una señal de internet de alta velocidad para la escuela de su comunidad, por favor contactar al correo tracy (at) theesperanzaproject.org.

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  1. Mi nombre es Oscar garcia líder natural y fundador, de la gubernatura ancestral pluricultural del estado de jalisco, denominado * Estrella Negra * todo lo que dice mi amigo Juan José Ramírez, se va a plasmar en un documento donde todos unidos con la esencia natural de cada uno, respetemos a nuestra sagrada y sabia madre tierra que ella nos da de comer a cada ser viviente existente, yo les dejo mi número de celular 3310848448, por si acaso podamos dialogar, y compartir nuestro sentir y pensar, saludos a mi amigo marakame Juan José que las fuerzas del universo estén con cada uno de nosotros.