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AMLO llega a Temaca, el pueblo que se niega a ahogarse
El presidente mexicano: 'Al final, ustedes (los pueblos) son los que van a decidir' el destino de la presa El Zapotillo
By Tracy L. Barnett Posted in Mega Presas, Agua, Mexico on 20 agosto, 2021 4 Comments
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No venderé, te lo juro por Dios que me mira
Te lo digo llorando de rabia, no venderé.
No me saldré aunque el agua me llegue hasta el cuello
Aunque crean que me están asustando, no me saldré.

Lola agarró el micrófono con un amplio gesto hacia los espectadores dispersos, su voz resonante digna de un trío de mariachis. Su hermana, Pachita, cantó armonías a su lado mientras la pequeña audiencia respondía de la misma manera con gritos y bravos agradecidos.

Pachita, Lola y María de Jesús “Marichuy” García cantan en la plaza de Temaca en las vísperas de la visita del presidente (Video de Víctor Ibarra de IMDEC)

Las hermanas Carbajal, ahora en sus 60 años, han animado a muchas multitudes durante sus 16 años de lucha por su amado Temacapulín, pero esta noche fue diferente. Esta noche se preparaban para compartir un poderoso mensaje al presidente de México, quien tenía programado visitar su pueblo al día siguiente, sábado 14 de agosto, día que marcaría un punto de inflexión en la historia de Temaca, como se conoce cariñosamente al pueblo. Y ellos, junto con decenas de otros defensores del pueblo histórico, estarían listos.

Para conocer la historia completa, consulte “El pueblo que se niega a ahogarse”, que aparece en Earth Island Journal.

En el período previo a su visita, los aldeanos habían instalado un altavoz que transmitía sobre la histórica plaza un bucle continuo con la voz del presidente, grabada a lo largo de los años en diferentes discursos, prometiendo salvar su pueblo. Habían ensamblado cuidadosamente una alfombra de bienvenida de aserrín de colores brillantes al estilo tradicional. Habían pintado e impreso decenas de pancartas, la más grande de las cuales sería llevada por cinco niños y lo desafiarían con grandes letras negras: “SR. AMLO, CUMPLA. USTED PROMETIÓ QUE SALVARÍA NUESTRO PUEBLO TEMACAPULÍN”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador había realizado tres visitas al pintoresco pueblo en años anteriores, siempre asegurando a los aldeanos que si era elegido salvaría a su pueblo del megaproyecto multimillonario que inundaría el pueblo, junto con otros dos en rural del estado de Jalisco, con el fin de abastecer de agua a los 5 millones de habitantes de la capital del estado, Guadalajara, así como a la ciudad industrial de León, en el vecino estado de Guanajuato. A principios de agosto, bajo la creciente presión del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, para terminar la represa casi terminada, el presidente acordó reunirse con todas las partes para tratar de encontrar una solución.

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López Obrador había realizado tres visitas al pintoresco pueblo en años anteriores, siempre asegurando a los aldeanos que si era elegido, salvaría su pueblo. A principios de agosto, bajo la creciente presión del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, para finalizar la represa casi terminada, el presidente acordó reunirse con todas las partes para tratar de encontrar una solución.

“Si ustedes dicen que no, entonces no”, dijo Andrés Manuel López Obrador, entre los vítores de la multitud. (Foto de Tracy L. Barnett)

“Es un honor, estar con Obrador”, coreó la multitud mientras el presidente recibía una guirnalda hecha con los chiles de árbol característicos de la aldea, y luego se dirigía al micrófono debajo del histórico portal arqueado del edificio municipal, tomando una por una una fila de manos extendidas en el camino. Fidel Torres, hijo de un bracero que había él mismo pasado un tiempo en Estados Unidos como inmigrante indocumentado, era el maestro de ceremonias.

“No esperamos menos de lo que usted nos prometió”, dijo con respeto, pero firmeza. “No queremos ponerte en una encrucijada. Sabemos todos los elementos en favor y en contra que nos cuentan. Este no es un pueblo ‘fifí’. Pertenecemos a este movimiento y queremos cambiar México. Este proyecto desde su inicio viciado de origen, ha tenido que ser soportado por largos años de lucha por esta gente humilde”.

Cartel escrito a mano por cinco niños y entregado al presidente (Traducción: AMLO, cumple tu palabra. Prometiste que salvarías nuestro pueblo de Temacapulín). (Foto de Tracy L. Barnett)

López Obrador escuchó con atención a una alineación de aldeanos: niños, ancianos, personas que representan a cada uno de los pueblos que serían inundados por la represa, y personas que representan a los “hijos ausentes” (su nombre para los miles de antiguos residentes que se han ido para ganarse la vida en otro lugar, pero que mantienen una casa en Temaca), habló sobre los muchos problemas del proyecto.

Un sonriente AMLO estrecha la mano de Gabriel Espinoza, el ex sacerdote al frente del Comité para Salvar a Temacapulín, Acasico y Palmarejo, mientras el maestro de ceremonias Fidel Torres observa (foto de Tracy L.Barnett)

Finalmente Gabriel Espinoza, el ex sacerdote que dejó el sacerdocio para defender su aldea, tomó su turno en el micrófono. Le entregó al presidente una solicitud formal a nombre del comité Salvemos Temaca, Acasico y Palmarejo para que el gobierno lleve a cabo una auditoría financiera y técnica de los más de 600 millones de dólares de dinero público que se han invertido en la presa, y para los responsables del despilfarro y la corrupción a rendir cuentas.

Espinoza ha lanzado su propio movimiento con otros miembros del comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, pidiendo una distribución equitativa y ecológica de los recursos hídricos, o una “Revolución del Agua”. El comité, junto con expertos en gestión sostenible del agua, se ha reunido con un grupo de trabajo del gobierno durante los últimos dos años para crear una serie de alternativas a la presa que puedan satisfacer las necesidades de Guadalajara, como identificar y reparar las fugas en el sistema de tuberías deteriorado de la ciudad, a través del cual se estima que el 40 por ciento del suministro de agua de la ciudad está escapando.

“Usted conoce bien toda la República, Señor Presidente. ¿Qué está sucediendo con las grandes ciudades, cada vez más inmobiliarias, cada vez creciendo y creciendo y creciendo? No hay agua. Tenemos que regresar al campo”, dijo Espinoza. “Usted lo ha dicho. La Cuarta Transformación. Hay que apoyar la soberanía alimentaria de este país y esto no se va a construir en las grandes ciudades. Eso se debe construir en el campo y por eso es importante equilibrar el tema del agua.

“Que haya agua para todos y agua para siempre, buscando alternativas. Y el saneamiento también del agua, que nosotros decimos qué es mejor. Señor Presidente, gastar en infraestructura y gastar para sanear el agua. O mejor, no contaminarla. Hay que empezar por una nueva cultura del agua.”

“Con agua, todo; sin ella, nada. ” (Foto de Tracy L. Barnett)

Cuando fue el turno de López Obrador de hablar, propuso un compromiso: la presa no se construiría a los 105 metros previamente planeados. Tampoco se construiría el acueducto que se había planeado para llevar el agua a León, proyecto que actualmente está amarrado en los juzgados. El presidente dijo que solo autorizaría la terminación de la presa en sus actuales 80 metros, y su operación a un nivel que no inundaría las localidades y proporcionaría agua solo para Guadalajara y la región local.

Pero la gente del pueblo, dijo, tendría la última palabra.

“Si con todo esto la gente de Temacapulín dice ‘No la queremos’, entonces tenemos que seguir con el trabajo solo de protección para evitar una situación extraordinaria, y ahí es donde nos quedaremos”, dijo López Obrador a la multitud reunida en Temaca el sábado.

(Una semana después de la visita de Obrador, el pasado sábado 21 de agosto, el director de la Comisión Nacional del Agua, Germán Martínez Santoyo, viajó a Temaca y se reunió con los vecinos para concretar los detalles del plan de compromiso. El propio Obrador planea regresar a Temaca dentro de un mes para escuchar nuevamente las opiniones de sus ciudadanos sobre el asunto).

La caravana del presidente partió de la ciudad en otra ráfaga de manos extendidas, se dirigió al sitio de la presa, donde se reunió con Alfaro y reiteró su posición. Después de su partida, los aldeanos celebraron la victoria parcial, aunque en privado, algunos expresaron su decepción con el presidente por no cancelar la presa como había prometido.

“Yo le dije: Recuerde que usted cuando vino dijo que ponía a diez mil soldados y esa empresa no iba”, declaró Consuelo Carbajal, prima de Lola y Pachita, quien tiene una tiendita frente a la plaza. “Porque cuando vino (el entonces secretario de Medio Ambiente, Víctor) Toledo, dijo que esa presa era una aberración”.

Los letreros colocados alrededor de la ciudad refuerzan el espíritu desafiante de la aldea. (foto de Tracy L. Barnett)

Espinoza también se sintió decepcionado, pero realista. Reconoció la tremenda presión sobre el presidente debido al dinero gastado y la crisis del agua que se está produciendo en Guadalajara. A corto plazo, dijo, tal vez lo mejor que pueden esperar es que se salven las tres aldeas, junto con sus tierras agrícolas, que son esenciales para su seguridad alimentaria.

Pero a largo plazo, enfatizó, la promocionada Cuarta Transformación de López Obrador debe incluir un equilibrio entre la ciudad y el campo, y un flujo desde las megaciudades insostenibles hacia el campo. Y las mega represas como El Zapotillo deben convertirse en una cosa del pasado, no sólo por sus amenazas a las comunidades y a la biodiversidad, sino también al cambio climático, debido a las enormes cantidades de metano liberado por la vegetación inundada y en descomposición destruida por la represa.

“Así que al final del día estamos luchando por el planeta, no solo por tres pequeños pueblos”, dijo Espinoza, antes de despedirse para tomar su guitarra y cantar para los aldeanos que hacen fila para comer su birria con tortillas recién hechas del pueblo.

“Padre” Gabriel estalla en una canción mientras inspira y entretiene a la gente que se alinea para almorzar en el patio trasero de su bodega convertido cuando la ocasión lo requiere en restaurante emergente, Cielito Lindo. (Foto de Tracy L. Barnett)


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  1. Desde el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo Sustentable de la Universidad Autónoma del Edtado de México, estamos conscientes de la necesidad de la sustentabilidad como alternativa al desarrollo que solo como en este caso apunta a cuestiones políticas el manejo integral del agua. Urgen esquemas de trabajo desde las Universidades en Jalisco y Guanajuato (y por qué no, de todo el país), promoviendo investigaciones que beneficien a las comunidades amenazadas como lo son Temacapulín, Acasico y Palmarejo.