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¿Quién se beneficia de la basura de CDMX? Pepenadores luchan por su lugar
By Tracy L. Barnett Posted in Sin categoría on 25 septiembre, 2026 0 Comments
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Pepenadores in Iztapalapa.
María (a la izquierda) y su esposo Rogelio estuvieron entre los pepenadores que aportaron su conocimiento directo de la economía informal del reciclaje en México a los debates sobre políticas del foro. (Tracy L. Barnett)

“Ser reciclador de base y vivir de la basura no significa que nos transformemos en parte de la basura”, dijo Soledad Mella ante un auditorio repleto en Iztapalapa, la alcaldía que soporta la mayor carga del enorme flujo de residuos de la megápolis. “Debemos dignificar, debemos defender, pero sobre todo debemos organizarnos”.

La enérgica recicladora de base —conocida en México como pepenadora— llegó desde Chile como parte de una gira internacional por la región. Ha llevado ese mensaje desde las calles y vertederos de Santiago hasta conferencias internacionales sobre el clima y negociaciones de las Naciones Unidas.

En el Foro de Economía Circular Inclusiva de Iztapalapa, habló directamente a los pepenadores mexicanos que enfrentan una pregunta decisiva: ¿se convertirá la nueva economía circular del país en una vía para salir de la invisibilidad o en otra industria lucrativa que los deje atrás?

Una iniciativa para lograr el reconocimiento legal

Arnold Ricalde speaks at a recycling conference in Iztapalapa.
Arnold Ricalde, asesor ambiental de la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, y principal organizador del foro, resumió el objetivo central del mismo: «explorar cómo conectar, incorporar e incluir a los recicladores de base en esta nueva legislación». (Tracy L. Barnett)

Se calcula que en México existen unos 400,000 pepenadores que separan residuos en rellenos sanitarios y tiraderos a cielo abierto, según los organizadores del foro, además de más de 2 millones de personas que trabajan en los distintos eslabones de la economía informal del reciclaje. Muchas laboran en condiciones precarias, sin seguridad social, ingresos estables ni reconocimiento jurídico.

El foro del 10 de septiembre reunió a recicladores de base con representantes de la industria, funcionarios, académicos y ambientalistas en el Centro Cultural Iztapalapa. La multitud llenó el auditorio y se extendió hacia el vestíbulo, donde los participantes intercambiaban contactos y examinaban productos elaborados con materiales recuperados.

El encuentro fue organizado por la alcaldía de Iztapalapa y el ambientalista Arnold Ricalde, asesor de la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz. El objetivo era contribuir a definir cómo se pondrá en práctica la nueva Ley General de Economía Circular de México y garantizar que los recicladores de base no vuelvan a quedar al margen.

This story originally appeared in Mexico News Daily as “Mexico City’s invisible recyclers fight for rights — and a share of the profits;” you can read it in English HERE. And the story behind this report, from my field notes: Recycling without recyclers is trash: A chronicle from the heart of Iztapalapa.

La historia detrás del reportaje, desde mis notas de campo… Reciclaje sin recicladores es basura: una crónica desde el corazón de Iztapalapa (Español abajo)

La ley, publicada el 19 de enero, busca prolongar la vida útil de los productos, recuperar y reutilizar materiales y establecer la “responsabilidad extendida del productor”, que obliga a los fabricantes a asumir una mayor responsabilidad sobre lo que ocurre con sus productos después de ser utilizados.

También crea un Sistema Nacional de Economía Circular, encargado de elaborar un programa nacional y coordinar a las dependencias gubernamentales. Un aspecto fundamental para los compañeros de Soledad es que la ley define formalmente tanto a los recicladores de base como al “reciclaje inclusivo”.

Transformar la ley en acción

Sin embargo, gran parte del trabajo práctico sigue pendiente. El reglamento de la ley aún no ha sido publicado y quedan interrogantes sobre cómo se registrará a los recicladores, cómo tendrán acceso a la seguridad social, cómo podrán formar cooperativas y cómo venderán sus materiales directamente a la industria.

René Sánchez Galindo, director general jurídico de la Semarnat, dijo que las reglas deberán equilibrar intereses muy distintos a medida que se elaboren los acuerdos para cada tipo de producto.

“Tenemos que analizar que las medidas sean viables para todos: para el sector industrial, para los consumidores y para los recicladores de base”, dijo. “Tiene que haber lo que llamamos viabilidad económica.”

“Queremos ayudar a aterrizar sus conceptos y llevar hasta ella el sentido de Iztapalapa”, dijo Alavez. “Porque una ley que la gente no sabe usar no es operativa”.

Iztapalapa como laboratorio vivo

Iztapalapa tiene razones para posicionarse como un laboratorio de reciclaje inclusivo. La alcaldía, con 1.8 millones de habitantes, es uno de los centros más importantes del país para la recuperación, reparación y reventa de materiales desechados. Además, recolecta alrededor de 2,200 toneladas de residuos cada día.

Alfonso González May, director general de Servicios Urbanos de la alcaldía, dijo que solo entre 2% y 3% de esos residuos se separaban cuando la actual administración asumió el gobierno. Desde entonces, la proporción ha aumentado a 8%, con una separación efectiva en 37 rutas de recolección.

“Este 8% ha sido a pulso, con diversas estrategias”, dijo González. “No queremos darle a la alcaldesa de Iztapalapa números rimbombantes que al final no tengan que ver con la realidad”.

Participants seated around a table at a recycling conference in Mexico City.
Recicladores de base se unieron a representantes de la industria, el gobierno, el ámbito académico y la sociedad civil en cinco grupos de trabajo —guiados por facilitadores— centrados en el PET, otros plásticos, papel y cartón, metales y productos electrónicos. Analizaron cuatro desafíos fundamentales: la seguridad social, el registro fiscal, la capacitación y la compra directa de materiales recuperados por parte de la industria. (Tracy L. Barnett)

La alcaldía amplió un programa que recolectaba una vez por semana muebles, electrodomésticos y enseres domésticos no deseados hasta convertirlo en seis “jornadas de triques” semanales. El objetivo es evitar que los residentes contraten a transportistas informales que posteriormente abandonen esos objetos en terrenos baldíos o esquinas.

Iniciativas locales y programas para jóvenes

Otra iniciativa recolectará aceite de cocina usado en mercados públicos y oficinas gubernamentales. Se alentará a los residentes a guardarlo en botellas y entregarlo por separado al personal de recolección de la alcaldía. Posteriormente, el aceite se transferirá a una empresa privada para transformarlo en energía, en lugar de verterlo en el drenaje, donde provoca obstrucciones y contribuye a las inundaciones.

La Dirección General de Desarrollo Sustentable de la alcaldía ha identificado más de 500 emprendimientos locales de economía circular, desde talleres de reparación de celulares, electrodomésticos y calzado hasta negocios de tapicería y artesanos que trabajan con cartón, textiles, madera y plástico desechados.

El programa “Soldando Iztapalapa” capacita a jóvenes para reparar mobiliario metálico dañado. Sus participantes han restaurado más de 10,000 mesabancos escolares que, de otro modo, habrían terminado en el flujo de residuos, explicó Adriana Bustamante Castellanos, directora general de Desarrollo Sustentable de Iztapalapa.

“Son 10,000 objetos que no se están convirtiendo en residuos”, dijo, “y, al mismo tiempo, son jóvenes que adquirieron conocimientos, experiencia y que se están sintiendo sumados a su comunidad, apoyando a quienes más lo necesitan”.

Otras iniciativas incluyen un Punto Limpio afuera del centro cultural, talleres comunitarios de compostaje y un programa de ecocanje que intercambia plásticos reciclables por productos de la canasta básica y verduras cultivadas en invernaderos y huertos comunitarios de la alcaldía.

Desafíos nacionales en materia de residuos

Iztapalapa cardboard and paper recycling ideas.
Una «cosecha» de acuerdos, desafíos y recomendaciones del grupo de trabajo sobre papel y cartón. Se recopilaron las propuestas de los cinco grupos para orientar las decisiones de Iztapalapa y la implementación de la nueva Ley General de Economía Circular de México. (Tracy L. Barnett)

Iztapalapa también está desarrollando una planta de compostaje que utilizará larvas de mosca soldado negra para procesar residuos orgánicos procedentes de mercados, comercios, centros de desarrollo infantil e instalaciones comunitarias.

Estos avances locales siguen siendo pequeños frente a la dimensión nacional del problema de los residuos. México genera más de 139,000 toneladas de residuos sólidos urbanos diariamente, según el diagnóstico nacional de 2026 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Solo 5% recibe algún tipo de tratamiento, mientras que 72% no pasa por ningún proceso de recuperación o valorización. De los 2,250 sitios de disposición final del país, apenas 52 funcionan como rellenos sanitarios que cumplen con estándares adecuados.

Mella llegó a México con una advertencia basada en la experiencia chilena. Cuando aquel país adoptó su Ley de Responsabilidad Extendida del Productor, explicó, los recicladores de base quedaron inicialmente excluidos. Lograron abrirse paso hacia el sistema mediante la presión política y la organización.

Organizarse frente a los intereses corporativos

Mella resumió sus demandas en tres puntos: el reconocimiento formal del reciclaje como un trabajo; condiciones dignas respaldadas por equipo, infraestructura y protección social; y el pago por el servicio que prestan los recicladores, en lugar de una remuneración basada únicamente en el valor fluctuante de los materiales que recolectan.

“Porque, compañeros y compañeras, la basura y el reciclaje son un modelo de negocio”, dijo. “Y hay muchos interesados en tomar lo propio y quitarnos a nosotros de ese escenario”.

Chilean grassroots recycling leader Soledad Mella, left, with Ecuadorian participant Jadira Vivanco of Fundación Avina in Quito.
Soledad Mella, líder chilena del reciclaje de base (a la izquierda), junto a la participante ecuatoriana Jadira Vivanco, de la Fundación Avina, en Quito. «Ya no somos invisibles. Ya no carecemos de voz», declaró Mella en el foro. (Tracy L. Barnett)

Sin una transición justa que permita competir a los recicladores de base, agregó, “lamentablemente los tiburones, las grandes empresas, nos van a comer”.

Abel Balderas, quien comenzó a trabajar como pepenador a los ocho años y actualmente encabeza el Movimiento Nacional de Recicladores de México, se sumó al llamado de Mella en favor de la organización y el reconocimiento.

“Son ustedes quienes van a enseñar qué sí, qué no, cuál sí, cuál no”, dijo. “Nosotros somos los expertos”.

Derribando barreras

Después de las ponencias, los participantes se dividieron en cinco grupos de diálogo centrados en PET, otros plásticos, papel y cartón, metales y residuos electrónicos. En cada mesa participaron recicladores, empresas, funcionarios gubernamentales, académicos y organizaciones de la sociedad civil.

Se les pidió elaborar recomendaciones en torno a cuatro temas centrales: seguridad social, incorporación al sistema tributario, capacitación y compra directa de materiales por parte del sector empresarial.

En la mayoría de las mesas, participantes con intereses marcadamente distintos lograron identificar obstáculos comunes —en particular, la burocracia relacionada con los permisos y la formalización— y desarrollar propuestas preliminares.

La mesa de metales resultó la más conflictiva. La facilitadora Adelita San Vicente, conocida sobre todo por sus décadas de defensa del maíz nativo y las semillas de México, batalló mientras los representantes de la industria automotriz, principal compradora de estos insumos,  planteaban una objeción tras otra, solicitando tasa cero de impuestos.

“Tiburones”, los llamó después, haciéndose eco de la advertencia de Mella.

Para Mella, la legislación por sí sola no evitará ese desenlace. Los recicladores de base deben ocupar un lugar en las mesas donde se redacten los reglamentos y las normas específicas para cada producto.

“Si no somos actores, si no somos protagonistas de esta historia”, dijo, “quedaremos una vez más fuera del proceso”.

El lema de su movimiento resume el argumento en cinco palabras:

“Reciclaje sin reciclador es basura”.

Este artículo fue escrito originalmente para Mexico News Daily.

Organizadores, facilitadores y una reportera itinerante despues del Foro de Economía Circular Inclusivo. From left: Diego Alonso, Arnold Ricalde, Jorge, Laura Kuri, Adelita San Vicente, Abril, Pilar, y una servidora. (Tracy L. Barnett)

Tracy L. Barnett


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