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Un Pueblo de Mujeres en Resistencia
Las protagonistas femeninas destacan en la lucha contra El Zapotillo
By Víctor Villalobos Posted in Activismo, Agua, Agua, Territorio y Resistencia, Empoderamiento-de-Mujeres-Americas, Mega Presas, Mexico on 17 septiembre, 2019 2 Comments
'Coyote' Alberto Ruz sobre los Derechos de la Naturaleza Previous Next

TEMACAPULIN, Jalisco, México — El verdor de los Altos de Jalisco esconde, en el fondo de una cañada, un pueblo en resistencia. En Temaca, como lo llaman de cariño, las mujeres luchan hasta el final para preservar su territorio y su dignidad.

Las mujeres –y los hombres– vivían pacíficamente en este pueblo de cerca de 400 habitantes hasta que en mayo de 2005 se enteraron por los medios de comunicación –nadie del gobierno, ni federal ni estatal, tuvo la gentileza de hacérselos saber– del destino que tendría el pueblo en el que crecieron. Una presa con una cortina de 80 metros de altura pondría en riesgo de inundación a su comunidad. Luego el proyecto se modificó a que la cortina de El Zapotillo –predio donde se construyó la cortina de la presa– llegaría a 105 metros, inundando definitivamente Temacapulín y otras dos poblaciones: Acasico y Palmarejo.

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De izquierda a derecha, María Alcaraz, Hortensia Gómez, María de Jesús García, Abigail Agredano, Isaura Gómez y María González presentes en el foro “Mujeres de ‘Temaca’: Agua, Defensa y Territorio” en Temacapulín, Jalisco, 25 de agosto de 2019. (Video de Victor Ibarra)

María González, del Instituto Mexicano de Desarrollo comunitario (IMDEC), en su introducción del foro “Mujeres de ‘Temaca’: Agua, Resistencia y Territorio”, comentó: “No se puede entender la defensa del Río Verde, acá en Los Altos de Jalisco, sin la valiente, sin la creativa participación de las mujeres de Temacapulín. Sin estas mujeres, después de 14 años, esto –señala a la plaza de edificios coloniales y el kiosco y alberga a las personas que, atentas, escuchan– quizá ya no existiría. No podemos hablar de la lucha contra El Zapotillo sin la lucha de las mujeres. Estas mujeres tienen un corazón valiente; una mirada cálida y un carácter determinante y han enfrentado y han resistido desde 2006 la imposición de la presa El Zapotillo”.

María de Jesús García es una mujer pequeña que anda con bastón. Mira alto y de frente hacia el público en el foro, una actividad de la décima Feria del Chile en Temacapulín. García, Abigail Agredano, Hortensia Gómez, María Alcaraz e Isaura Gómez compartirán su experiencia enfrentando este proyecto de infraestructura hidráulica que dotaría –alegan los gobiernos de Guanajuato y Jalisco– a las zonas metropolitanas de León y de Guadalajara, aunque es bien sabido que la construcción de la presa beneficiará mayormente a los parques industriales establecidos en Guanajuato y Los Altos de Jalisco.

María de Jesús ha fraguado su temperamento en estos años defendiendo el lugar en el que vive.

“Yo me hice un propósito. Lo recuerdo muy bien: le dije a la Virgen de los Remedios, que es aquí [la patrona de Temacapulín], “Madre Santísima, yo voy a tratar de ayudar y te voy a dejar a ti, en el momento en que tú decidas… de cualquier manera tú me vas a decir de qué forma”, cuenta, con la convicción que le da su fe y sus acciones.

Isaura Gómez, una mujer recia de 82 años que fue la primera mujer delegada de Temacapulín en los años 80, tiene la vivacidad de una joven. Ella recuerda que cuando se enteró de la obra “no podía comer, se me quitaba el sueño. Cuando decían algo de la presa, ya no podía pasar la comida”. También María de Jesús corrobora: “La verdad, yo sí me asusté. Sufrí mucho. Pensé entonces en las personas mayores, como yo. Pensé en qué es lo que ellos van a hacer, ¿cómo se van a defender?”

La señora Abigail Agredano trae a la mesa que tuvieron que empezar a organizarse como pudieron.

“No teníamos el apoyo que hoy tenemos, pero solos empezamos a ir [con] el gobernador –el derechista Francisco Ramírez Acuña era el mandatario estatal en esa fecha– al Congreso [del Estado de Jalisco], donde pensábamos que sería bueno ir”.

María de Jesús García recuerda: “hubo momentos en que yo decía, ¡hasta aquí!, pero le seguimos entre llantos… como Dios nos dio a entender, empezamos a organizarnos. Después vino la compañera María González [de IMDEC] en 2011, y con eso ya nos organizamos un poquito, porque nos empezaron a dirigir”.

María Alcaraz, que es actualmente regidora en la cabecera municipal, Cañadas de Obregón, afirma: “Ya no nos asusta cualquier persona que viene. Le salimos adelante. [Le preguntamos] de dónde viene, de qué institución. Les hacemos varias preguntas y gracias a Dios –que Dios nos ha iluminado– hemos podido defender nuestra tierra, nuestro territorio, nuestra agua, que es tan principal en la vida de aquí, de Temaca. No vamos a bajar la guardia, gracias a Dios y a las instituciones que nos han acompañado.”

Al paso de los años, los políticos, que en campaña toman la lucha por la defensa de Temacapulín como bandera, una vez en el poder se desentienden e incluso buscan resolver el conflicto en favor de la obra. Tal fue el caso de Aristóteles Sandoval Díaz, mandatario de Jalisco en el periodo anterior que en un tweet defendía la causa y ya en el gobierno se desdijo. De la misma forma, el actual gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, ha dado la espalda aliándose con el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhué Rodríguez, para presionar al gobierno federal y obligarlo a terminar la construcción.

Isaura Gómez arenga contra la clase política: “A los políticos les agarré odio. Siento coraje, porque cuando quieren el voto, besan a los niños, abrazan a la gente, ofrecen milagros; no hacen milagros porque no pueden, si no, también los hacían. ¡Pero no les dé uno el voto, porque a ‘rayar el 10 de mayo’! Entonces, hacen con uno lo que les da su gana. Así como los veo a ustedes, me gustaría ver a los políticos, para enfrentármeles. Porque nada más les da una el voto y se hacen como los gatos. Se ponen patas arriba y nada más la hacen a una como les da su gana ¿Los políticos qué producen para el país? Fregarlo a uno y exprimirlo como quien lava un trapo, hasta el último centavo.”

Este artículo es el tercero de una serie sobre Temacapulín, la presa El Zapotillo y la resistencia a proyectos hidráulicos masivos en todo México. Para más información, vea nuestra página de la serie, Agua, Territorio y Resistencia.

María de Jesús, complementa: “Antes éramos muy ingenuos con los políticos, el azul (PAN), el PRI, todos [eran iguales]. Todas las veces nos mintieron y pudimos abrir los ojos. Ahora el miedo no lo conocemos. Ahora podemos enfrentarnos con quien sea, porque ¡Ya basta de querer pisotear nuestros derechos! Todos tenemos derecho a una vida digna por el hecho de ser mexicanos. Aunque digan que somos poquitos [a los políticos] no les importa. Así sea una choza o un rancho, tenemos los mismos derechos, como lo dice la Constitución y ahora se joden. Aquí estamos y aquí nos vamos a quedar.”

Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de México, yace su última esperanza. El político tabasqueño ya ha visitado en tres ocasiones a los pobladores solidarizándose con ellos. De acuerdo con el periódico La Jornada, el presidente se comprometió a frenar los recursos para la construcción hasta que culminen los diálogos y sólo se mantendrá el mantenimiento para evitar inundaciones. Sin embargo, el gobernador Alfaro dice que está gestionando una compensación por 510 mil millones de pesos.

“En la reunión con el presidente no se habló de altura de la cortina ni de indemnizaciones. Por eso los pobladores ponen como condicionante que si en efecto se va a dar un proceso de diálogo y negociación con los gobiernos estatales, este tipo de declaraciones [de Alfaro] no aplican porque no respetan a las comunidades afectadas y vamos a pedir a la federación que detenga al gobierno de Jalisco en ese sentido”, dijo María González para La Jornada.

Tampoco Bety Espinoza, una de los líderes del movimiento en Temacapulín, está de acuerdo con la gestión del gobernador. “Nos está robando”, subrayó. “Nos están cambiando lo que según ellos es una casa bonita por todo lo que es el entorno que tiene Temaca. En Temaca no falta nada; hay agua, terrenos, calles bonitas, los cerros — y ahí no hay nada de esto.”

“La tierra da más producto con la gente que vive en esta parte de Los Altos de Jalisco que toda la clase política en tres o seis años”, arenga Isaura.

Este movimiento también ha transitado por vías legales, ya que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha fallado a su favor. Hortensia hace memoria: “Cuando estuve en México, cuando ganamos la controversia constitucional, me acuerdo que yo le dije al juez: en los libros de texto nos han enseñado que tenemos que defender y festejar los días patrios porque nos defendimos de los españoles, que ellos dicen que vinieron a sacarnos de nuestra ignorancia. A lo único que vinieron fue a robarnos; a saquearnos y desgraciadamente ahora no son los españoles, son los mismos que están en el poder. Y que están en esos puestos para servir, no para servirse. Ellos nos están robando. Esas personas son –voy a decir algo muy feo- son puercos, trompudos y nada más hacen lodo para su chiquero.

“Marichuy”, como nombran de cariño a María de Jesús, recuerda que a partir que construyeron las casas en Talicoyunque –el fraccionamiento donde el gobierno quiere reubicar a los pobladores y donde ya movieron a los pobladores de Palmarejo y han estado presionando para que el las personas de Temaca y Acasico se instalen— fallecieron alrededor de 40 personas solas y enfermas debido al estrés y la incertidumbre.

Por su parte, Hortensia Gómez nació en Cihuatlán, en la Costa Alegre de Jalisco que da al Océano Pacífico, y su saber campesino ha ayudado a consolidar el proyecto de autosustentabilidad de la comunidad. En la costa, plantaba chile jalapeño: “aquí [en Temacapulín] me tocó plantar chile de árbol. Apoyo para que vean las personas que tenemos muchos recursos para salir adelante… para que vea la gente que tenemos de qué sobrevivir. Y si nos llegan a hacer cosas –la gente del gobierno–, vamos a defender hasta donde se pueda. Vamos a hacerlo por la familia”.

Estas mujeres defienden su territorio, incluso, poniendo el cuerpo: han hecho plantones en la falda de la cortina de la presa. Su lucha no solo es por ellas, sino para evitar los efectos nocivos de las presas en el mundo.

De acuerdo con María Alcaraz, “para nosotras, defender el agua, defender el territorio es defender nuestra vida, nuestra identidad y nuestra cultura. Si tuviéramos un pueblo inundado, no tendríamos siquiera identidad.”

Hortensia también recuerda el acoso por parte del Ejército mexicano en las veladas del plantón. “Nos ponían soldaditos ahí; velábamos día y noche y nos daba miedo: los soldados por un lado y nosotros, por el otro. Llegábamos por la noche y hasta mi hijo bajaba y subía entre Temaca y Talicoyunque. Entonces nos íbamos del lado de la presa y pues sí fue una época de mucho susto.  Hace poquito nos dijeron que iban a venir [la gente del gobierno] un millón de pesos por cada casa. Y que si no nos íbamos, nos iban a quitar la casa. “Yo no les tengo miedo porque ellos no tienen 35 mil millones para terminar la presa, ¿ustedes creen que van a venir a darnos un millón por cada casa?”

María Alcaraz lo tiene muy claro: “No solo defendemos Temaca, defendemos que el agua tenga una gestión integral,” sentencia. Una presa tiene una vida útil de 25 a 30 años y su costo es muy elevado, argumentó. Además que se privatiza un bien público, como es el agua; y para  empeorar las cosas, las presas son generadoras de metano, uno de los peores gases de efecto invernadero.

“Que haya agua para todos y agua para siempre,” terminó.

Muchas gracias al fotoperiodista de Guadalajara, Mario Marlo, por compartir estas selecciones de la exposición de fotos “Mujeres de ‘Temaca’: Agua, Defensa y Territorio”. Puede seguir el trabajo de Mario desde su página de Facebook o desde Somos El Medio, para el que sirve como General Director.

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  1. México tiene sus propias “GRETAS” mujeres aguerridas que han luchado desde hace mucho tiempo por el respeto de la naturaleza y la justicia ambiental. TEMACA es un ejemplo de valor , disciplina , coraje y decisión de mujeres valiosas !!
    Por eso todos los mexicanos debemos darles nuestro apoyo !!

    1. Es muy cierto, Hugo – de hecho Mexico tiene muchas Gretas, de todas las edades, igual que el resto de Latinoamérica. Vamos encontrando más cada día. Es algo que nos da mucha esperanza. Saludos!